Juan Bautista Stagnaro, nacido el 16 de noviembre de 1945, es un director de cine argentino. Entre las películas que ha filmado se destaca la multipremiada Casas de fuego (1995) y el guion de Camila (1984), nominada al Oscar.
“La gente ve películas en los aparatos, pero es una visión que no es comunitaria. No es el cine. Cuando tenés la capacidad de parar una película para atender al delivery de pizzas es porque no es cine”, dijo el director Juan Bautista Stagnaro, presidente de la Fundación DAC (Directores Argentinos Cinematográficos).
“Hay una especie de definición de lo que es el cine para los primeros directores. Los tres elementos básicos eran el primer plano, la oscuridad y la visión comunitaria. Cuando lo ves individualmente en un celular o una computadora, ves película pero no cine. No es lo mismo que una pantalla grande, que te permite entrar en el primer plano.”
“La exhibición comercial, que es el cine que está en espacios muy reducidos y asociado al shopping y al pochoclo.”
Stagnaro, se refirió también al programa del Incaa “El cine va a la escuela”, tomada del modelo francés, dedicada a estudiantes secundarios: “Empezamos a asomarnos a otra realidad que la de la ciudad. En el interior, lo que apareció como una novedad, en algún sentido, inesperada, fue que había una cantidad de jóvenes, y también maestros, que nunca habían asistido no solo a ver cine argentino, sino cine. Es impresionante constatar los límites de la exhibición comercial. El cine es urbano y se ha ido shoppinizando para colmo. En las escuelas que visitamos, no llegó”.
“Está claramente expresado en el título, El cine argentino va a la escuela. Va a la escuela como una actitud solidaria para difundir el cine, pero también va a la escuela para aprender. Vas y conocés una realidad que no tenías antes. Es muy diferente que decir ‘la escuela va al cine’, porque se presupone que hay un cine en la ciudad. Nosotros vamos donde no hay cine, y además formando espectadores y generando un contacto directo con lo que hace el cine y la realidad.”
El director comentó que el programa les permitió hacer entrega de equipos de proyección donde no los había. En algunos casos cerraron un gimnasio abierto y contó que se encargaron de poner las paredes faltantes y generar un espacio para el cine.
“La experiencia que ha desarrollado el equipo es maravillosa. Miro los registros y me emociono, verlos subirse a los techos y tapar las entrada de luz, es maravilloso, y esa experiencia la fueron armando sobre la marcha.”