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Derecho a la Privacidad vs. impunidad…

El acoso virtual y el hostigamiento psicólogico Sí existen, de la misma manera que NO existen Leyes específicas que amparen y protejan a las personas adultas que lo padecen.

Vivimos en una época signada por la invasión de la tecnología, y sumergidos en la era digital – saturada por irrefrenables avances en la «comunicación virtual»- , a través de las redes sociales y todo dispositivo electrónico que nos mantienen virtualmente comunicados en/con todo el mundo.

Estamos conectad@s, de manera masiva y hegemónica, por dichos dispositivos, celulares, computadoras, etc. y ante la paradoja de Navegar en la Nube…vamos perdiendo, olvidando, y abandonando, sin toma de conciencia alguna, la Privacidad e Intimidad por sobre nuestras vidas.

Los casos de Violencia Cibernética/virtual, clasificados como diferentes tipos de acoso a través de las redes, y en contra de diversos grupos etarios, – ciber bullying, grooming, sexting – , y el hostigamiento psicólogico, se dan a conocer con mayor frecuencia en la Provincia de Salta. Aún no se habla públicamente de ello, y pareciera un tema tabú, que la sociedad y el Sistema prefieren callar y mirar a otro lado, con absoluta indiferencia.

Desconocemos la posiblidad de que muestras redes sociales, sean hackeadas y por ende, que nuestra vida privada, pueda quedar expuesta, y a expensas, de la manipulación, control, extorsión y chantaje de un acosador, con diferentes grados de obsesión/enfermedad hacia la vida de la víctima.

Lamentablemente, una consecuencia ante éstos hechos, es el desgaste y daño psicológico que padecen las víctimas. El daño es invisible, no deja marcas físicas, y se manifiesta con heridas profundas en su vida cotidiana, como también en la de su familia, amigos y entorno social. Éstos últimos, frente a éste suceso agravante, experiencian temor, y preocupación por la vida de la misma, y pueden también sufrir, acoso y hostigamiento. Ya que el acosador/victimario, ejercerá presión en el entorno familiar y social de su víctima, a fin de obtener mayor información de su vida, y así controlar, perseguir, manipular y vigilar sus movimientos.

Como secuela del daño psicológico, empiezan a interferir en la vida de la víctima, los síntomas de un Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT).

Ante ésta realidad, resulta indispensable la contención, sostén y cuidado, del entorno de la misma, también que ésta reciba, apoyo externo de un Tratamiento Psicológico adecuado, y el Asesoramiento Legal de un Abogado en el Proceso Judicial, – en caso que la víctima, realice la denuncia policial por el acoso virtual y el hostigamiento psicólogico – .

Lo arriba expresado, lamentablemente marcará, el comienzo de situaciones de revictimización en la víctima, de parte del Estado, por el desconocimiento en dicha temática, y por ende, por la falta de políticas públicas, y Leyes que atañen a ésta problemática actual, que es ignorada, por no ser considerada grave ni mucho menos urgente.

La realidad indica, que no hay una toma de conciencia de la existencia de éste tipo de violencia, psicólogica, virtual, e invisible, y por tal motivo, el proceder de la justicia es desmedidamente lento, pues no se toman medidas y recaudos acordes, coherentes, y en término, que ameriten proteger la integridad de su vida. Paradójicamente el acosador pareciera ser el protegido, porque el proceder de la justicia denota alta impunidad e injusticia, pues la persona que denuncia es ignorada, a pesar de que su vida pueda correr riesgo. Éstas situaciones de acoso virtual y hostigamiento psicólogico, son consideradas por quienes deberían velar y resguardar nuestros derechos, cómo «casos atípicos», y no como delito. La víctima sufre doblemente la revictimización del acosador y de la indiferencia de parte del proceso judicial. Dadas las circunstancias y la falta de criterio y sentido común de la Justicia, ante dicho delito, el acosador no cesa, es impune, y su obsesión se acrecienta y persiste deliberadamente.

Es fundamental en la vida de todas las personas, tener en cuenta los recaudos pertinentes, respecto al buen uso de las redes sociales, como la privacidad, resguardo y elección a conciencia, de qué es, lo que queremos compartir entre «amigos conocidos y, desconocidos», en las redes. Con el límite consciente en la privacidad de la exposición, al sentirnos cuidados, confiados y protegidos.

Cualquier acosador, puede crearse variados perfiles falsos, y así engañar a la víctima accediendo a sus redes sociales y al hackeo de las mismas. Sobre ésto, no hay una seria toma de conciencia, y es sólo el inicio del acoso y hostigamiento psicólogico y pone en peligro la vida.

Se pueden prevenir muchas situaciones de ésta índole, con el normal control , supervisión y protección de referentes adultos y padres, hacia niños y adolescentes. Y por supuesto ante los adultos, con el auto cuidado y responsabilidad de los recaudos necesarios en la privacidad e intimidad de nuestras vidas.

El auge generacional, de la exposición de la propia vida en las redes sociales, en la actualidad, está al orden del día.

Debemos hacer valer nuestro derecho a vivir una vida digna, tranquila, protegida, segura y en Paz.

Se empieza por la auto responsabilidad, y el auto cuidado y, por la protección, y el cuidado de nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

Además de ser un Derecho que el Estado debería garantizar y así resguardar la integridad de la vida de las personas. Lo cual es una materia pendiente en lo que atañe al Estado, como lo es también una Responsabilidad Social.

Lic. Ana Josefina Raposo.
Psicóloga.
Provincia de Salta, capital.